Presentación

SHALOM Y BENDICIONES

Somos una iglesia cristiana de sana doctrina, que hemos aceptado las raíces hebreas como una de las fuentes de conocimiento más correcto y menos contaminado con traducciones, doctrinas, dogmas y creencias humanas ya que sus enseñanzas son tomadas de los manuscritos sagrados antiguos redactados en el idioma original (hebreo – arameo) y se fundamentan solo en los rollos de la Torá, TaNaK, Brit Hadashá, o lo que comúnmente conocemos como la Biblia o texto sagrado.

Asumimos el reto espiritual de aceptar y predicar los nombres sagrados de Dios el padre, del Mesías Salvador – Hijo del Dios altísimo y del Espíritu Santo de Dios, ya que hemos llegado al entendimiento que los nombres propios NO TIENEN TRADUCCIÓN y por consiguiente, si nosotros como creyentes tenemos un Dios vivo y verdadero, al que llamamos Abba/padre, con nombre propio, al cual nos dirigimos como sus hijos y dirigimos nuestras oraciones, súplicas, ruegos, alabanza y adoración, pues sencillamente, ese Dios vivo y verdadero, con nombre propio como lo dice la escritura sagrada, debe ser adorado, glorificado y exaltado en su nombre propio.

El nombre santo, que en hebreo se dice Kadosh, aparece escrito en Éxodo 3:13-15 y la porción de la escritura dice así: “Moshe/Moisés dijo a Elohim/Dios: ‘Mira, cuando yo me presente delante de los hijos de Yisra’el/Israel y diga a ellos: ‘El Elohim de sus padres me ha mandado a ustedes’; y ellos me pregunten: ‘¿Cuál es Su Nombre? ¿Qué es lo que les diré?’. Elohim dijo a Moshe: ‘Ehyeh Asher Ehyeh [Yo soy/seré el que soy/seré],’ y añadió: Aquí está lo que debes decir a los hijos de Yisra’el: ‘Ehyeh [Yo soy o Yo seré] me ha enviado a ustedes.” Elohim, además, dijo a Moshe: ‘ YAHWEH, Yud-Heh-Vav- Heh [יהוה -YHWH], El Elohim de tus padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitzjak y el Elohim de Ya’akov, me ha enviado a ustedes.’ Este es Mi Nombre para siempre; este es Mi Memorial generación tras generación”.

Cuando un creyente comienza a escudriñar las escrituras y se encuentra con estas verdades que se han mantenido ocultas y no se nos han enseñado por parte de nuestros pastores y líderes religiosos, entonces corremos el riesgo de adorar a un “dios” equivocado o incorrecto, tal y como lo dijo Yahshua HaMashiah/Jesucristo “Ustedes no saben lo que están adorando; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los Yahudim/Judíos” (Jn. 4:22).

Es increíble ver como a todos los seres humanos, incluso ídolos y “dioses” mitológicos y paganos nunca se les han cambiado sus nombres en el transcurrir del tiempo y de la historia sus nombres se conservan; vemos que a Simón Bolívar, se le sigue llamando por su nombre, a Sócrates se le llama por su nombre, a al dios pagano “Zeus” se le llama por su nombre y así sucesivamente a todos se les llama por el nombre de origen, incluso a los apóstoles y demás nombres kadoshim/sagrados que aparecen en la biblia se les llama por sus nombres, pero el nombre SANTO Y PURO DE DIOS, si ha sido modificado; lo cual se constituye en el peor error de la historia humana. Permítanme poner un ejemplo: si una persona de cualquier lugar, se identifica con un documento de identidad y al dar su nombre no corresponde al nombre del documento o si al menos le llega a faltar una letra, o un signo de puntuación está mal colocado, inmediatamente las autoridades detienen esa persona, porque dicen que no corresponde al mismo nombre de su documento y a esa persona se le inicia una investigación por falsedad. La pregunta que surge es: ¿Cuánto más importante es el nombre poderoso, glorioso y santo de Dios? ¿Por qué los seres humanos han dejado de llamar a Dios y a su hijo, nuestro Señor y salvador por su nombre y le han puesto unos nombres que no corresponden a los originales?… Debemos recordar que los nombres propios no tienen traducción idiomática; un hombre que se llame “José” se llamará “José” en cualquier lugar y en cualquier tiempo… Una mujer que se llame “Gladys” se llamará por ese nombre en cualquier lugar y en cualquier tiempo y no podrá faltarles ni una sola letra, porque entonces sus nombres ya no serán los suyos.

¿Por qué entonces los hombres si le han cambiado el nombre a Dios, el Creador Santo Bendito Sea; y a su amado hijo, el Mesías de Israel y de la humanidad?… la respuesta es una sola y debe entenderse espiritualmente como lo dice la escritura “El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente” (1 Cor. 2:14)… La única respuesta a esta pregunta es la siguiente: Hasatán, el diablo, que es el dios de este mundo y sus demonios de maldad, (YHWH los reprenda), que son los enemigos naturales de Dios y de su creación, ha sido el que ha puesto en la mente y el corazón de los seres humanos la voluntad y la intención de cambiar los nombres sagrados y propios de Dios y de su amado hijo para que no le rindan adoración verdadera; La biblia nos advierte lo siguiente: “El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio del Mesías/Cristo, el cual es la imagen de Elohim/Dios (2 Cor. 4:4)… Cuando un nombre propio se cambia o se modifica de cualquier manera, de la manera que sea, ya no corresponde a la misma persona; entonces se cae en el error de acudir a “OTROS NOMBRES” que pueden llevar al ser humano a rendir adoración a otros ídolos o “dioses” que no son los verdaderos.

Por este motivo y muchos otros, que se enseñan en la congregación y que han sido aprendidos a través de los libros antiguos, es que hemos abrazado las raíces hebreas de la fe, ya que nos llevan a un conocimiento más limpio, depurado, sin tanta mezcla y contaminación del mundo, sin la mezcla de tantas traducciones… En la mayoría de iglesias cristianas, se enseña una doctrina equivocada que el nombre de Dios, que se escribe Y-H-W-H- es impronunciable y que por eso se le llama Jehová; eso es incorrecto por lo que se dijo anteriormente, cualquier nombre que sea de una persona, no se cambia, Dios es nuestro padre y su amado hijo que murió por darnos salvación es un hombre y tienen todas las cualidades de una persona y sus nombres SANTOS deben ser adorados en su esencia pura. El atrevimiento del ser humano es tan grande, que, incluso se ve en muchos hogares que a sus mascotas  les ponen nombres y los llaman por sus nombres con mucha “ternura” y “amor” y si a ese animal se le llama de otra manera, ese animal no entiende ni acude al llamado, (Dios me perdone si pongo este ejemplo muy atrevido), no quiero faltar al respeto ni a la santidad del nombre SANTO de Dios, lo hago a manera de ejemplo para mentes que están aprendiendo. Pero deténgase solo por un momento a pensar, si una mascota, que no tiene juicio, ni razón no entiende, ni atiende otro llamado, ni otro nombre; cuánto más, el nombre glorioso de Dios y de su hijo amado, que están sobre todo nombre en los cielos y en la tierra, deben ser llamados, adorados y exaltados en sus propios nombres… Alabado sea YHWH y su amado hijo YAHSHUAH… HALELUYAH…

Debemos agradecer al Creador Santo Bendito Sea, por esta oportunidad que nos ofrece de contribuir, así sea muy poco y por este medio, a la difusión de la bendita palabra de Dios, con la pureza de su misma escritura. El libro sagrado nos dice: “¿Cómo pueden decir: ‘Somos sabios; la Toráh de YAHWEH está con nosotros,’ cuando, de hecho, la pluma mentirosa de los escribas la ha convertido en falsedades? (Jer. 8:8), sabemos que el camino que tenemos que avanzar es bastante largo, la enseñanza de las raíces hebreas puede ser semejante a un enorme océano donde todo está por explorar y lo que se puede hacer a través de este medio es muy poco en relación con el mandamiento de ir y predicarle a toda criatura las buenas nuevas de la salvación: “Los once talmidim/discípulos fueron a Galil/Galilea, a la montaña que Yahshua/Jesús les había indicado. Cuando lo vieron, lo adoraron; pero algunos dudaban. Yahshua/Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en los shamayim/cielos y en la aretz/tierra. Por tanto, vayan y hagan talmidim/discípulos de todas las naciones, sumergiéndolos/bautizándolos en el nombre del Abba/Padre y del Hijo y del Ruaj ha Kodesh/Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. (Mt. 28:16-20)

Llevar las raíces hebreas al cristianismo es una tarea bastante difícil, pero no imposible, ya que las enseñanzas que se han venido impartiendo a los creyentes en las diferentes denominaciones cristianas, han traspasado la mente, fe, creencias, costumbres, vida espiritual, cultura y demás aspectos de la fe, permeando  el corazón de los fieles, quienes dan por cierta toda enseñanza que han recibido de sus maestros y guías espirituales, así estos hayan cometido equivocaciones. Las enseñanzas de las raíces hebreas serán recibidas, más por revelación que por imposición, en todos aquellos creyentes que anhelen en su corazón oír la voz de YAHSHUAH y anhelan en su espíritu tener comunión con el RUAH DE YHWH/Espíritu santo de Dios y salirse de las enseñanzas confusas, dudosas y equivocadas que hayan recibido en su vida religiosa o espiritual anterior; YAHSHUAH/Jesús de Nazaret nos dejó este mensaje: “Ustedes se mantienen examinando el TaNaK/Biblia porque piensan que en él hallan la vida eterna. Y son esas mismas Escrituras las que dan testimonio de mí, ¡pero ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida eterna!’. ‘No busco la gloria humana, pero pueblo, Yo sí los conozco a ustedes. ¡Yo sé que dentro de ustedes no tienen amor por YAHWEH! Yo he venido en Nombre de mi Padre, y ustedes no me aceptan; pero si otro viniera en su propio nombre, a ese sí le aceptarían. ¿Cómo pueden creer?, están ocupados buscando alabanza uno del otro, en lugar de buscar alabanza solamente de YAHWEH. ‘Pero no crean que voy a ser Yo el acusador de ustedes delante del Padre. ¿Saben quién los acusará? ¡Moshe/Moisés, en quien tienen puesta su esperanza! Porque si ustedes en realidad le creyeran a Moshe/Moisés, me creerían a mí; porque fue acerca de mí que él escribió. Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer lo que Yo digo? (Jn. 5:39-47)

Una de las reglas humanas que no debemos olvidar o dejar de lado, es tener siempre presente que el ser humano está compuesto de una compleja formación espiritual, física, mental, emocional e intelectual, que lo hace comportarse según unos valores, principios y creencias intrínsecos y extrínsecos y que están aparejados al libre albedrío y dentro de ese enorme tejido de complejos sistemas internos y externos se encuentra el inconsciente individual y el inconsciente colectivo, el cual corresponde a un tipo de formación mental que habita en todos los seres humanos y que obra en forma irreflexiva, con poca lógica espiritual,  y en muchas ocasiones en forma imprudente, sin medir las consecuencias, ni el riesgo que comportan, solo responden a sus pulsiones y creencias ingresadas en su mente y aceptadas como verdaderas. Estos conceptos inconscientes de fe cristiana les ha permitido hacerse unas “construcciones mentales y espirituales” que los ha programado para hacerse imágenes, imitaciones y semejanzas a las que les han dado el valor de “REAL” o “VERÍDICO”, habiendo expuesto sus mentes para creer como verdadero, así sea bajo la sombra del error, que lo que creen y las bases de su emunah/fe, será por siempre la correcta; y se afianzan en que su creencia es la verdadera. De ahí han surgido conceptos e imágenes deformadas, confusas, equivocadas y retorcidas de lo que muchos aceptan como “dios supremo” cayendo inconscientemente en las redes mitológicas, idolátricas, supersticiosas y paganas de creencias que aceptan como ciertas, solo por el hecho de que los pastores y líderes de sus iglesias les han enseñado esos conceptos, sumado a que dichos aprendizajes han sido reforzados por sus sentidos que son las vías de comunicación hacia la mente inconsciente y pueden ver, percibir, oler, tocar y hasta hablar con esas figuras, creencias y conceptos irreales aunque no reciban respuestas del cielo. Al cerrarse este círculo de factores que alimentan la mente inconsciente, la fe va a verse irremediablemente afectada, distorsionada, deforme y los creyentes terminarán depositando su emunah/fe en falsos “dioses” y falsas creencias, teniendo como cierto lo que sea falso, como puro lo que es impuro, lo pagano y blasfemo como kadoshim; dirigiéndose de esa manera a los caminos de perdición por falta de conocimiento. De ahí que la misma escritura ordena a los verdaderos adoradores, es decir a los Yahudim y a los demás creyentes conocer la verdad de Yahshua y esa verdad nos hará libre a todos: “Yahshuah/Jesús se dirigió entonces a los Yahudim/judíos que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis talmidim/discípulos; y conocerán la emet/verdad, y la emet/verdad los hará libres” (Jn. 8:31-32)

Sabemos y somos conscientes que seremos motivo de muchas críticas por mezclar los nombres hebreos, que son nombres kadosh, con los nombres griegos, pero debemos entender que la única forma de llegar a los creyentes e instruirlos sobre los nombres sagrados y demás aspectos de la vida espiritual, es justamente acercándonos a sus propias creencias y expresiones para enseñarles la dirección del mejor camino para llegar al conocimiento verdadero. No podemos comenzar a hablar términos y nombres hebreos, sin comenzar por llevar desde lo incorrecto hacia lo correcto. Es igual que enseñar a un niño, como lo dice Rab. Shaulo, siempre se comienza por niveles educativos de preescolar y primaria, para luego llevarlo al bachillerato y posteriormente hacer una carrera profesional y por último un postgrado; lo mismo sucede en estas enseñanzas, debemos comenzar poco a poco y no pretender llevar al creyente a la coltoráh, o sea el bachillerato, cuando no ha hecho su preescolar y primaria, y no podemos llevarlo a un postgrado, cuando no tiene el pregrado. El Brit ha dasha dice: “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero entonces conoceré tal y como soy conocido” (1 Cor. 13:11-12). Solo llenándonos del ahabah/amor del Padre y de Yahshua y que lo recibimos a través de su Santo espíritu, que es su divina presencia, podemos ir avanzando en estas enseñanzas, superando las dificultades y tropiezos que puedan presentarse en el camino.

El libro sagrado nos enseña a orar y a través de este medio les pedimos que nos acompañen y nos apoyen con sus oraciones, es la mejor manera de apoyarnos, orando constantemente por la obra, porque los tiempos son difíciles, el mundo se desvía y se aleja cada día más de las cosas de Elohim; el camino puede ser recorrido si llevamos bien puesta la coraza y las armas en el lugar que corresponden y en el mundo espiritual, la vestimenta y las armas se obtienen solo con oración. Pablo nos dejó esta enseñanza: “Por último, hermanos, oren por nosotros para que el mensaje del Adón/Señor se difunda rápidamente y se le reciba con honor, tal como sucedió entre ustedes. Oren además para que seamos librados de personas perversas y malvadas, porque no todos tienen emunah/fe. Pero el Adón/Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno. Confiamos en el Adón/Señor de que ustedes cumplen y seguirán cumpliendo lo que les hemos enseñado. Que el Adón/Señor los lleve a amar como YHWH/Dios ama, y a perseverar como el Mashiah/Cristo perseveró” (2 Tes. 3:1-5)

Bendiciones para todos y bienvenidos.