Nuestra Fe

NUESTRA FE – EN QUIEN CREEMOS, LAS ENSEÑANZAS QUE OFRECEMOS, LA FE QUE PRACTICAMOS Y NUESTRAS DOCTRINAS FUNDAMENTALES

Además de ser sabio, el Maestro impartió conocimientos a la gente. Ponderó, investigó y ordenó muchísimos proverbios. Procuró también hallar las palabras más adecuadas y escribirlas con honradez y veracidad. Las palabras de los sabios son como aguijones. Como clavos bien puestos son sus colecciones de dichos, dados por un solo pastor

(Ecl. 12: 9-11)

Toda asamblea, congregación o iglesia religiosa debe tener unos lineamientos sobre los cuales ejerce y desarrolla su actividad.

La Iglesia Cristiana Unción del Espíritu santo en observancia a lo dispuesto en el libro de romanos capítulo 13, versículos 1 al 5 donde nos dice que todos debemos observar, acatar y respetar a las autoridades puestas por Elohim en este mundo, ya que fueron instituidas por Él para mantener un orden establecido para bien de los que actúan bien, ha creado unos postulados de fe basados en el libro sagrado, a partir de los cuales trabajará en su misión de buscar almas en el mundo que acepten ser conducidos por el camino que los lleva a la vida eterna y salvación en YHWH por medio de Yahshua Ha Mashiah.

Esta congregación no es una organización comercial, ni con fines de lucro, sino un organismo vivo al servicio de YHWH y de nuestro Mashiah Yahshuah de Nazaret y guiados por el Ruah de Yhwh/Espíritu santo de Dios, procuramos llevar e impartir las enseñanzas de la Escritura sagrada a toda persona en el mundo y lugares donde el Espíritu santo de Yhwh nos lleve, siempre buscando la salvación de las almas y sembrando la semilla de la palabra de Dios y el mensaje de salvación y esperanza del Mesías Yahshuah.

La Brit Ha Dasha ordena en la CARTA A TITO lo que todo seguidor del Mesías debe enseñar según la instrucción de la sagrada escritura… La porción del texto dice así en el capítulo 2:

Lo que se debe enseñar:

“2 Tú, en cambio, predica lo que está de acuerdo con la sana doctrina. 2 A los ancianos, enséñales que sean moderados, respetables, sensatos, e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia. 3 A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino (Llevar vidas kadoshim/agradables delante del Creador). Deben enseñar lo bueno 4 y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, 5 a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sumisas a sus esposos, para que no se hable mal de la palabra de Yhwh. 6 A los jóvenes, exhórtalos a ser sensatos. 7 Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, 8 y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros. 9 Enseña a los esclavos a someterse en todo a sus amos, a procurar agradarles y a no ser respondones. 10 No deben robarles, sino demostrar que son dignos de toda confianza, para que en todo hagan honor a la enseñanza de Yhwh nuestro Salvador. 11 En verdad, Yhwh ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación 12 y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio, 13 mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la Shekináh (Shejináh/gloria=presencia, radiancia de Yhwh) de nuestro gran Elohim y en la manifestación de nuestro Salvador Yahshuah Ha Mashiah. 14 Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien. 15 Esto es lo que debes enseñar. Exhorta y reprende con toda autoridad. Que nadie te menosprecie”. (Tito 2: 1-15)

Todos los que participamos en estas enseñanzas debemos ser constantes en el estudio de los escritos sagrados y dar testimonio con nuestras vidas sobre el poder de la palabra de Dios en cada uno de nosotros. Todo comportamiento y actitud que manifieste un proceder contrario a lo que enseña la palabra de Dios es un testimonio de vida que contraría la enseñanza y pone en tela de juicio el poder de Yhwh en la vida de los creyentes; pero no se trata de fingir un comportamiento falso o hipócrita, sino de ser genuino, objetivo, sincero, santo, obediente y real tanto en lo público como en lo privado siendo un verdadero hacer o practicante de la palabra de Dios. “Pues YHWH juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.” (Ecl. 12:14)

El Emisario Pablo nos dice en el libro de corintios que somos ministros de un nuevo pacto, enviados a predicar la palabra de Dios como agradable fragancia ya que somos el aroma agradable del Mesias para los que se salvan y para los que se pierden aroma de muerte por no escuchar, atender ni obedecer, por eso el ministro llamado a servir desde los altares debe ser una persona completamente integra e integral en su vida religiosa y secular:

Ministros del nuevo pacto:

2 Cor. 2: 14-17 “Sin embargo, gracias a YHWH que en el Mashiah siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento. Porque para YHWH nosotros somos el aroma del Mesías entre los que se salvan y entre los que se pierden. Para estos somos olor de muerte que los lleva a la muerte; para aquellos, olor de vida que los lleva a la vida. ¿Y quién es competente para semejante tarea? A diferencia de muchos, nosotros no somos de los que trafican con la palabra de YHWH. Más bien, hablamos con sinceridad delante de él en Mashiah, como enviados de YHWH que somos” Halelu-Yah.

Por su parte el libo de Timoteo nos previene sobre la llegada de nuevos maestros de la escritura sagrada, que dicen impartir conocimiento y pretenden ser maestros de la Toráh pero en realidad ni siquiera ellos mismos saben de lo que hablan, ni entienden ellos mismos los misterios de lo que con tanta seguridad afirman y se hacen ver como iluminados en nuevas y extrañas enseñanzas que se apartan de las verdades escriturales; al final y con verdadera sutileza estos FALSOS MAESTROS lo que hacen es engañar con sus fábulas, leyendas y genealogías interminables que agradan a la mente mística, esotérica, carnal humana e inmadura de muchas personas que se autoproclaman creyentes consagrados y aseguran conducirse por el verdadero camino de la vida eterna, cuando en realidad van directo al abismo, ya que sin darse cuenta terminan practicando doctrinas y enseñanzas que no tienen ningún respaldo en la palabra de Dios... Todo lo que no esté escrito en la Biblia, no existe en la vida espiritual para el verdadero pueblo de YHWH. Solo la palabra de Dios es verdadera e infalible y digna de absoluta confianza.

1 Timoteo 1: 3-17 “Advertencia contra los falsos maestros de la ley: 3 Al partir para Macedonia, te encargué que permanecieras en Éfeso y les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas 4 y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Esas cosas provocan controversias en vez de llevar adelante la obra de YHWH que es por la fe. 5 Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera. 6 Algunos se han desviado de esa línea de conducta y se han enredado en discusiones inútiles. 7 Pretenden ser maestros de la Toráh/ley, pero en realidad no saben de qué hablan ni entienden lo que con tanta seguridad afirman. 8 Ahora bien, sabemos que la ley es buena, si se aplica como es debido. 9 Tengamos en cuenta que la Toráh/ley no se ha instituido para los justos, sino para los desobedientes y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos. La ley es para los que maltratan a sus propios padres, para los asesinos, 10 para los adúlteros y los homosexuales, para los traficantes de esclavos, los embusteros y los que juran en falso. En fin, la ley es para todo lo que está en contra de la sana doctrina 11 enseñada por el glorioso evangelio que el bendito Yhwh me ha confiado. La gracia que el Señor dio a Shaulo/Pablo. 12 Doy gracias al que me fortalece, el Mashíaj Yahoshúa nuestro Adón, pues me consideró digno de confianza al ponerme a su servicio. 13 Anteriormente, yo era un blasfemo, un perseguidor y un insolente; pero Yhwh tuvo misericordia de mí porque yo era un incrédulo y actuaba con ignorancia. 14 Pero la gracia de nuestro Adón se derramó sobre mí con abundancia, junto con la fe y el amor que viene del Mashíaj Yahoshúa. 15 Este mensaje es digno de crédito y merece ser aceptado por todos: que el Mesías Yahoshúa vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16 Pero precisamente por eso YHWH fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera el Mashiah Yahoshúa mostrar su infinita bondad. Así llego a servir de ejemplo para los que, creyendo en él, recibirán la vida eterna. 17 Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Elohim, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

El único fundamento y herramienta principal para la labor del pastor, Maestro, líder o creyente de la congregación Unción del Espíritu Santo, son los Escritos Sagrados: Toráh, TaNaK, Brit Ha Dasha o Nueva Alianza/Nuevo Pacto, libro sagrado o Biblia y su actividad central es enseñar a toda creatura humana. El pastor es el orador de las verdades divinas escritas por voluntad del Santo Bendito Sea… Por tanto no puede inventar doctrinas humanas queriendo interpretar a su manera la palabra de Dios, ni alterar la escritura sagrada ya que la recibe de Yahweh a través de su Santo Espíritu y se la da al pueblo. El Ruaj de Yhwh/Espíritu santo de Dios se encarga de hacer que esa semilla de la palabra crezca y de fruto, si la persona así lo desea en su corazón: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo” (Rev. /Ap. 3:20). El sabio manejo de la palabra de Dios y su correcta practica nos hace perfectos, es decir, completos y enteramente preparados para toda buena obra como lo dice Timoteo. El predicador que se apoya en las Sagradas Escrituras se sentirá respaldado por ella. “Toda la Escritura es inspirada por Yhwh y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, 17 a fin de que el siervo de Yhwh esté enteramente capacitado para toda buena obra” (2 de Timoteo 3: 16-17)