Esta congregación existe para magnificar la gloria de YHWH-Elohim y darle honor en medio de nuestra comunidad y en todos los lugares donde podamos cumplir la gran comisión de predicar las verdades del reino de Yhwh y el plan de salvación a través de su hijo Yahshuah Ha Mashiah regidos por su palabra y con la responsabilidad de reflejar en nuestras vidas al Mesías Yahshúa, contribuyendo en la edificación de los creyentes, y procurando la construcción de un pueblo temeroso de Yhwh que provea testimonio de vida, aceptación y pertenencia mediante el amor para la gloria de Dios.

Para lograr los objetivos de la Misión la Congregación Mesiánica Unción del Espíritu Santo trabajará en cinco áreas básicas:

1. Ministración de la palabra – Culto de adoración al Eterno donde se comparten las enseñanzas de los escritos sagrados a todo toda persona que desee ser instruido en la Toráh, TaNaK, Brit Ha Dasha, Besoráh, y demás escritos sagrados y se participa en la cena del Señor

2. Ieshiváh – enseñanza semanal de la escritura sagrada o de la palabra de Dios, para los miembros de la congregación y demás personas que deseen conocer y/o profundizar en temas de la biblia y las raíces hebreas

3. Unidad congregacional y hermandad – construyendo relaciones de verdadera hermandad, amor, respeto, obediencia, santidad y buenas relaciones dentro de la asamblea mesiánica/Iglesia de Jesucristo, enseñándolos a observar todas las cosas que Yhwh y Yahshúa nos han ordenado.

4. Oración / Adoración / Alabanza – Reconocimiento y exaltación de Yhwh por lo que Él es y lo que Él ha hecho. Adoramos a través de himnos y cánticos espirituales, los testimonios, la obediencia y la proclamación de su palabra; Oramos sin protocolos solo dejándonos guiar por el poder del Espíritu Santo de Yhwh-

5. No somos ritualistas ni judaizantes.- sabemos y somos conscientes según lo dice el libro sagrado, que la ley ritual y la ley ceremonial no están vigentes, así como la gran mayoría de costumbres judías, por eso no practicamos las costumbres judaizantes, aunque las respetamos. Solo adoramos al altísimo y seguimos las enseñanzas bíblicas; Pero no podemos olvidar que la cultura judía es propia de ese amado pueblo de Dios y a nosotros los gentiles, como ramas injertadas al olivo natural, NO se nos exige el cumplimiento de sus leyes y ordenanzas que son propias de ellos y para ellos; nosotros los creyentes cristianos/mesiánicos, recibimos las promesas de salvación mediante un judío llamado Yahshua y por eso podemos entrar a ser parte de Israel. Tampoco podemos ser presuntuosos y creer que, como hemos recibido la salvación gratuita, es decir por gracia, podemos rechazar y hablar mal de los hermanos judíos, la biblia lo prohíbe y al contrario nos ordena bendecirlos y orar por ellos, porque solo al pueblo de Israel se le entregó la palabra de Dios para que a través de ellos el mundo conociera a YHWH-Elohim quien nos da la salvación y a su hijo el Mesías YAHSHUA quien se ofreció como el salvador, a Israel y los judíos se les entregaron los mitzvot/mandamientos, solo a ellos se les entregó el sacerdocio, las promesas de salvación y vida eterna, la adopción como hijos de Dios y nosotros la recibimos a través de un judío llamado Yahshuah HaMashiah/Jesucristo, de ellos son los profetas, la profecía y los patriarcas, de ellos son los pactos, el servicio del templo, el privilegio de adorar a Dios, y de ellos viene la salvación para la humanidad… (Romanos 9:4-5). Todo fue entregado solo a ellos y nosotros los creyentes cristianos/mesiánicos las recibimos por mera misericordia del altísimo.

Además la escritura nos recuerda:
Israel es el pueblo amado de Dios: Dt. 7:6-9; Ex. 19:6;

Es el único pueblo que no será contado entre las naciones: Números 23:9; Nosotros los cristianos nos nutrimos de ellos, porque ellos son el olivo natural y nosotros el olivo silvestre injertado al olivo natural: Romanos 11:17-25

Al final de los tiempos todo Israel será restaurado y recibirá salvación Rom. 11: 25-32

Todos los creyentes, sin excepción, debemos obedecerle a nuestro Adón/Señor YAHSHUA HA MASHIAJ cuando nos dejó la siguiente orden: “Los maestros de la ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés. Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican” (Mt. 23:3)… Los fariseos judíos y maestros de la ley, no le obedecían a Yahshua, por eso el Mesías nos dijo: “no hagan lo que hacen ellos” porque debían practicar lo que predicaba el Señor y no lo hacía, solo practicaban sus leyes ritualistas, ceremoniales y costumbres humanas que se convertían en cargas pesadas para los hijos de Dios… Sin embargo si nos dejó bastante claro que “debíamos obedecerlos en lo que nos dijeran” porque ellos conocen mejor la palabra de Dios que nosotros… Gracias al Espíritu santo de Dios que nos revela la verdad de su bendita palabra… Hallellu-Yah…

Contexto de nuestra misión:

El éxito en la misión congregacional no es medido por números, sino por la vida espiritual que evidencian los discípulos. Un discípulo de Cristo/Mesías, es alguien que siempre está aprendiendo y aplicando la palabra de Dios por la obediencia activa. Una Iglesia/congregación, que sólo se enfoca en la confraternidad y las buenas relaciones de amistad para que crezcan en número, se transformará lentamente en un club social y la palabra de Dios será relegada a otro espacio social para evitar ofender al creyente. La Biblia previene que el evangelio es una ofensa a los que resisten a Yhwh (Romanos 9:33, 1 Ped. 2:8). Por otro lado, si una congregación se enfoca sólo en la obediencia sin la confraternidad, el enfoque comenzará a centralizarse sólo en reglas normas y regulaciones y podemos caer en un enfriamiento legalista donde no se siente la libertad y el gozo de vivir en Yahshúa Ha Mashiah, guiados por el Espíritu Santo de Dios.

Fuimos creados para tener la confraternidad con Yhwh a través del Mesías y guiados por el Espíritu Santo, por tanto todos tenemos una medida de amor el uno por el otro, así como Yhwh también ha puesto en nosotros una medida de fe, de ahí en adelante tenemos que activar esos dones. Las dos Mitzvot/mandamientos mayores en las Escrituras son: Amar al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda tu mente, con toda tu alma y con todas tus fuerzas y amar a tu prójimo como a ti mismo. Yahshúa indicó que toda la ley se basa y es cumplida por estos dos mandamientos. Por lo tanto, nosotros debemos hacer de esta norma espiritual, la base de nuestro enfoque congregacional mesiánico.